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La
sonrisa es un gesto facial y bucal que expresa un estado de ánimo,
un sentimiento, una complicidad o simplemente una actitud positiva.
La
sonrisa tiene dos componentes: uno psíquico y otro físico.
El
componente psíquico va ligado exclusivamente al estado anímico
y al carácter de las personas.
El
componente físico depende de la existencia de una armonía
entre dientes, encías y labios.
Mucha
gente no sonrie porque es consciente de que no tiene una sonrisa
bonita y le da apuro enseñarla, afectando incluso su estado
anímico autodisciplinándose a no sonreir.
Reir y sonreir es muy importante para nuestra salud mental. La vida
debe ser tomada con alegría y a ser posible con buen humor.
Aquellos que creen que su sonrisa no merece ser enseñada
se autolimitan y se pierden el placer espontáneo de reirse
a gusto. Queremos mandar un mensaje de optimismo: ¡Animo!
la sonrisa puede mejorarse.
Analicemos como
puede cambiarse:
La
sonrisa consta de tres componentes físicos: labios, dientes
y encías
Los
labios
deben tener una apertura generosa, enseñar los dientes superiores
y parte de la encía. Como es conocido los labios pueden modificarse
en grosor, textura e incluso variar su apertura.
Los
dientes deben ser de tamaño, color y posición
correctos, lo que en la odontología moderna, con la utilización
de técnicas de blanqueamiento con láser, técnicas
protésicas dentales, de implantes y de ortodoncia, es perfectamente
posible.
Las
encías
son la novia de los dientes. Deben ser sonrosadas, contorneando
los dientes y deben enseñarse un poco, no exageradamente
como es muy frecuente. Cuando se enseñan demasiado pueden
ser corregidas con gran facilidad. Con técnicas de microcirugía
periodontal conseguimos colocar las encías donde queremos
de manera precisa y poco traumática. Las encías inflamadas
y rojizas pueden transformarse en sanas y sonrosadas, de manera
sencilla y rápida.
Las
nuevas técnicas de implantes con su prótesis colocada
el mismo día permite disfrutar de una sonrisa sin complejos
en muy breve espacio de tiempo. La microcirugía de encías
y la ortodoncia son un complemento perfecto para nuestros objetivos
estéticos.
Si
limita su sonrisa porque no le gusta enseñarla, piense que
posiblemente tiene una solución más fácil de
lo que se imagina y la persona más adecuada para preguntarle
es sin duda su dentista.
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