Implantes: dientes casi como propios


Para analizarlo vamos a dividir a la población en tres grupos:

Adolescentes: Su educación dental ha transformado totalmente su situación al disminuir radicalmente el número de caries y al tomar conciencia de la importancia de tener dientes y encías sanos.

¿Qué ha cambiado? Los hábitos de higiene bucal y la utilización de dentífricos y colutorios con flúor que protegen de las caries. Se han mentalizado que deben acudir al dentista periódicamente para revisiones y limpiezas dentales. Para la mayoría de adolescentes es normal cepillarse diariamente los dientes y no temen ir al dentista. Un gran avance.

Adultos de mediana edad y gran actividad: Vivieron la época de tener muchas caries pero que ya se curaban y se daba importancia a la conservación de sus dientes. Se les ha practicado muchos tratamientos de encías. Ir al dentista es relativamente traumático para ellos pero están bastante mentalizados a que deben cuidarse. Tienen poco tiempo disponible y en muchas ocasiones tienen otras prioridades en su vida que el dedicar tiempo a tratamientos dentales.

Son candidatos a recibir tratamientos con implantes, sea para colocar dientes fijos donde no tienen o para sustituir puentes que empiezan a romperse después de unos años. La fiabilidad y rapidez que en la actualidad ofrecen los implantes les hacen candidatos a solicitar y recibir este tipo de tratamiento. Los implantes pueden en estos casos proporcionarles dientes como propios. Los dentistas debemos ganar su confianza y ofrecerles tratamientos eficaces, estéticos y duraderos.

Adultos en edad más avanzada: En su juventud no había conciencia de cuidarse los dientes, empezando por los propios dentistas que arrancaban los dientes con gran facilidad y en muchas ocasiones dejando un mal recuerdo de la eficacia de la anestesia. Han perdido bastantes dientes y se ven obligados a utilizar prótesis que son en muchas ocasiones incómodas y molestas. Afortunadamente en la actualidad les podemos ofrecer reconstruir su boca y colocarles dientes fijos como propios y a veces mejor que propios. Pueden pasar de llevar dentadura postiza a tener dientes fijos y poder comer con ellos en 48 horas. Hemos superado el antiguo traumatismos de la colocación de los implantes y el proceso normal es de mínimas molestias que permiten colocar dientes inmediatamente o en corto periodo de tiempo.

En resumen que la educación y culturización por un lado y el desarrollo de técnicas quirúrgicas no traumáticas por otro nos hacen ser muy optimistas en el futuro y a sentirnos orgullosos y satisfechos de poder colaborar a mejorar la calidad de vida de la población.

Los dentistas debemos ofrecer tratamientos que sean eficaces, estéticos, duraderos y que puedan realizarse con el menor traumatismo posible.

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