Dr. Jordi Cambra y Víctor Cambra, dentistas especializados en Barcelona.
El motivo principal es que el cepillo tiene un determinado tiempo de vida y uso. Debemos pensar que con el tiempo, las cerdas y el mando acumulan una gran cantidad de bacterias, además que su desgaste modifica la forma de las cerdas, que con el tiempo, no serán tan efectivas a la hora de eliminar la placa bacteriana.
Sin la eliminación de la placa bacteriana, nuestra boca está en peligro de sufrir alguna enfermedad periodontal. Así que si queremos evitarlo, debemos tener en cuenta el cambio de cepillo, por uno nuevo, unas 3-4 veces al año.
También es importante cambiar el cepillo de dientes después de sufrir un resfriado, gripe, infecciones bucales o dolor de garganta. Los gérmenes de estas patologías pueden almacenarse en las cerdas del cepillo y provocar de nuevo una infección.
Después del cepillado hay que asegurarse de dejar el cepillo al aire libre para que se seque y así impedir que crezcan los gérmenes. Debemos evitar cerrarlo con una capucha de plástico mientras está húmedo.
Un cepillo nuevo es hasta un 85% más eficiente.
Pasta de dientes
También es importante escoger una pasta de dientes correcta, según nuestras necesidades bucodentales. Por ejemplo, en pacientes con alta sensibilidad dental, es recomendable la pasta de dientes que contiene nitrato de potasio ya que despolariza el nervio protegiéndolo de la descarga que provoca el dolor.
En pacientes con gingivitis, la pasta de dientes debe contener triclosán. El triclosán es un antibacteriano (no recomendado en menores de 6 años) que regenera y tonifica las encías. Si el paciente tiene predisposición a generar caries, una pasta de dientes con fluoruro de estaño o sodio, reducirá la acidez de su placa bacteriana y de saliva, evitando la desmineralización del esmalte.
El recambio periódico del cepillo y la elección correcta de la pasta de dientes ayudarán a mantener nuestra boca sana, siempre y cuando realicemos un cepillado dental completo.
Debemos cepillar cada diente y muela por todas sus caras siendo conscientes de cada movimiento para no dejarse ningún espacio.
El tiempo del cepillado no debe ser inferior a 3 minutos. Hay que utilizar unos 30 segundos para cada cuadrante de la boca.
La salud masculina es una categoría de medicamentos centrados en afecciones y enfermedades que afectan específicamente a la población masculina. Incluye tratamientos para problemas como la disfunción eréctil, los niveles bajos de testosterona, la salud de la próstata, la infertilidad y la caída del cabello. Entre los medicamentos más comunes de esta categoría se encuentran el sildenafilo (utilizado para la disfunción eréctil), la finasterida (para la caída del cabello o la hiperplasia benigna de próstata) y las terapias de sustitución de testosterona. Estos medicamentos actúan abordando los desequilibrios hormonales, mejorando el flujo sanguíneo o favoreciendo la salud reproductiva. Mantener la salud masculina es importante no sólo para el bienestar físico, sino también para la salud emocional y mental. Junto con el tratamiento médico, a menudo se recomiendan cambios en el estilo de vida, como una dieta sana, ejercicio regular y control del estrés. Las revisiones médicas periódicas desempeñan un papel fundamental en la detección precoz de enfermedades como el cáncer de próstata o los problemas cardiovasculares. Como ocurre con todos los medicamentos, el tratamiento debe ser guiado por un profesional sanitario para garantizar la seguridad y la eficacia en función de las necesidades individuales.
La lengua y las encías también deben cepillarse pero de manera más suave.
Y hay que cepillarse los dientes después de cada ingesta de comida, al menos 3 veces al día, acompañando el cepillado de noche con seda dental y enjuague bucal para una limpieza profunda.